Curiosa noticia publicada ayer en la versión digital de la vanguadia.
"El Ayuntamiento de Barcelona ha dado marcha atrás y descarta la decisión, anunciada hoy mismo, de erigir en la plaza de la Sagrada Familia el monumento para recordar la lucha del colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales (LGTB) en defensa de sus derechos.
Según han indicado fuentes municipales, que han corregido así una nota de prensa difundida hoy desde el ayuntamiento, la ubicación del monumento a las víctimas de represalias por su orientación sexual en la plaza de la Sagrada Família, "está descartada".
Las mismas fuentes han indicado que el emplazamiento lo decidirá "en breve" la Comisión Asesora de Esculturas a partir de las propuestas presentadas por la concejalía de Derechos Civiles que promueve este monumento.
Ayer por la mañana, en un comunicado, el Ayuntamiento de Barcelona anunciaba que el monumento a las víctimas de represalias por su orientación sexual, se instalaría frente a la basílica de la Sagrada Familia "porque es un espacio que actualmente se está remodelando" y "porque es un lugar céntrico a la ciudad".
El monumento se prevé que esté terminado en febrero de 2011 y que se construya con piedra de Montjuïc, de color rosáceo y con forma triangular, como otros existentes en el norte Europa.
Además, llevará la inscripción: En memoria de los gays, las lesbianas, y las personas transexuales que han sufrido persecución y represión a lo largo de la historia. Barcelona 2011".
Ya me parecía ami que al señor Benedicto XVI, que hace poco vino a "consagrar" el templo de la Sagrada Familia, no le haría mucha gracia, aunque hubiera estado muy bien que delante le plantaran el monumento, porque, ya que es para recordar la lucha del colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales que mejor sitio que ese para recordárselo también a la Iglesia Católica que siempre anda mal de memoria (quizás será porque sus máximos representantes son ya mayores y el alzeimer no perdona).
